La nutrición juega un papel crucial en el tratamiento del cáncer, ya que ayuda a mantener la fuerza y la energía del paciente durante el proceso terapéutico. Una dieta adecuada puede mejorar la tolerancia a los tratamientos oncológicos como la quimioterapia y la radioterapia, minimizar los efectos secundarios y prevenir la pérdida excesiva de peso y masa muscular. Además, una buena nutrición fortalece el sistema inmunológico, lo cual es vital para combatir infecciones y promover la recuperación del cuerpo.
¿Qué síntomas puede mejorar la nutrición oncológica?
- Pérdida de apetito: ofreciendo estrategias para estimular el apetito y asegurar una ingesta calórica adecuada.
- Náuseas y vómitos: sugerencia de alimentos y pautas alimenticias que pueden ayudar a reducir estos síntomas y mejorar la tolerancia a la alimentación.
- Diarrea y estreñimiento: ajustando la dieta para incluir alimentos que regulen el tránsito intestinal y mejoren la función digestiva.
- Pérdida de peso y masa muscular: diseñando planes de comidas ricos en nutrientes y calorías para prevenir la desnutrición y mantener la masa corporal magra.
- Fatiga: proporcionando una dieta equilibrada que incluya alimentos energéticos y fáciles de digerir para ayudar a combatir la debilidad y el cansancio.
- Alteraciones del gusto y del olfato: modificando la preparación de los alimentos para hacerlos más atractivos y sabrosos, adaptándose a los cambios sensoriales del paciente.
- Boca seca y dolor en la boca o garganta: recomendando alimentos suaves, húmedos y fáciles de tragar para facilitar la alimentación y mantener la hidratación.
- Inmunosupresión: suministrando una dieta rica en nutrientes que fortalezca el sistema inmunológico y ayude a prevenir infecciones.
Fases del tratamiento
El tratamiento de nutrición oncológica se estructura en varias fases para asegurar una atención integral y adaptada a las necesidades específicas de cada paciente.
Evaluación nutricional inicial
La evaluación nutricional inicial es fundamental para establecer un punto de partida en el tratamiento de nutrición oncológica. Durante esta fase, el dietista oncológico realiza un análisis exhaustivo del estado nutricional del paciente, que incluye la revisión de su historial médico, hábitos alimenticios, peso, composición corporal y posibles deficiencias nutricionales. Esta evaluación permite identificar las necesidades específicas y los posibles riesgos.
Plan de alimentación personalizado
Tras la evaluación inicial, se diseña un plan de alimentación personalizado que se adapta a las necesidades y condiciones únicas de cada paciente oncológico. Este plan incluye recomendaciones específicas sobre la ingesta de calorías, proteínas, vitaminas y minerales, y se ajusta según el tipo de cáncer, el tratamiento recibido y los síntomas presentados. El objetivo es proporcionar una dieta equilibrada que apoye la recuperación, minimice los efectos secundarios del tratamiento y mantenga el estado nutricional óptimo del paciente.
Apoyo y seguimiento continuo
A lo largo del proceso, el dietista oncológico trabaja estrechamente con el paciente, realizando ajustes en el plan de alimentación según la evolución de su estado de salud y los cambios en el tratamiento oncológico. Este seguimiento incluye consultas regulares, monitoreo del progreso y resolución de cualquier problema nutricional que pueda surgir. El apoyo constante no solo garantiza la adherencia al plan nutricional, sino que también proporciona motivación y tranquilidad al paciente durante su lucha contra el cáncer.
Especialistas

Dra. Carina Gimeno
Nutricionista
Precios
- Primera visita 120€ (1 hora, evaluación médica y dietética)
- Segunda visita 80€
- Revisiones 70€
Horario
- Martes de 10:00 a 14:00h y de 16:00 a 20:00h.